
La casa
Casa de 96m², dividida en dos plantas. Alquiler íntegro para 7-8 persoas (opción de sofá cama). La parte de abajo consta de cocina-comedor-salón conjunto y zona de biblioteca; una habitación doble (cama de 1,35) y baño con bañera. La parte de arriba tiene una habitación doble (dos camas de 90), una individual (cama de 1,20) otra doble (cama de 1,50) y un baño con ducha. En la parte delantera de la casa hay un patio y un horno cubierto habilitado para zona de ocio y descanso. La parte trasera cuenta con espacio al aire libre y zona cubierta para poder sentarse o comer. Hay barbacoa. También almacén y zona de lavandería. La casa cuenta con aparcamiento para uno o dos coches al aire libre. Está equipada con electrodomésticos (vitrocerámica ,horno, microondas, lavavajillas, tostadora) así como todo tipo de utensilios para cocinar. Cada habitación consta de ropa de cama y de toallas así como en el baño hay gel,champú y secador.

Compartir mesa
La cocina y el comedor son el corazón de la casa. Aquí se conversa, se comparte y se recuerda. El pan, la madera y el fuego siguen teniendo protagonismo, como antes, cuando la vida giraba en torno a la mesa.



Compartir momentos
El salón es el corazón tranquilo de la casa. Un espacio para reunirse, leer, conversar o simplemente dejar pasar el tiempo junto al fuego. Las paredes guardan historias y cada objeto tiene un lugar pensado. Aquí el reloj parece detenerse: se escucha el crepitar de la leña, la luz entra despacio y todo invita a sentirse en casa.





Dormir bien
Los dormitorios conservan la sencillez y la calidez de las casas de antes. Luz natural, materiales nobles y silencio. Espacios pensados para descansar de verdad, para dejar que el cuerpo y la mente encuentren su lugar.
Respirar fuera
El exterior invita a parar. Los rincones abiertos al paisaje permiten respirar despacio, observar cómo cambia la luz y sentir la conexión con el entorno. Un lugar para estar, sin prisa.





Cuidarse despacio
Los baños de la Casa Arxemil mantienen el mismo equilibrio entre sencillez y bienestar que el resto de la casa. La luz natural, los materiales nobles y los detalles cuidados crean un espacio tranquilo, pensado para detenerse, respirar y cuidarse sin prisa. Aquí todo invita a la calma: el silencio, el agua y el tiempo que uno se regala.




